Opinión: XI y PUTIN: ¿CADA VEZ MÁS CERCANOS? por Dennis Falvy

XI y PUTIN: ¿CADA VEZ MÁS CERCANOS? por Dennis Falvy (*)

El reputado analista, Gideon Rachman, nos recuerda que él hace muy poco el desaparecido y con una historia de vida y reputación de excelencia, Henry Kissinger, como genio diplomático que fue, se basó, sobre todo, en un logro: el acercamiento entre Estados Unidos y China a principios de la década de 1970. Algo en aquella época sensacional al contactar a Mao Tse Tung (Mao Zedong).

Negociada en profundo secreto y luego lanzada a un mundo conmocionado, la apertura de Estados Unidos a China cambió la dinámica de la guerra fría. De repente, la Unión Soviética parecía mucho más aislada.

Lo de Rusia y Ucrania en el 2022 han preocupado a países que temen la asociación «sin límites» entre la Rusia de Vladimir Putin y la China de Xi Jinping. Pero aislar a Rusia no parece una tarea fácil. Es por demás complicada.

En Washington, la opinión consensuada es que China es el adversario más peligroso a largo plazo.

Kissinger, poco antes de su muerte acaecida el 29 de noviembre del año pasado, a la edad de 100 años, le dijo al autor de la nota que   le preocupaba que una Rusia debilitada se convirtiera en un satélite de China, con el resultado de que la esfera de influencia de Pekín podría extenderse hasta unos pocos cientos de kilómetros de Varsovia.  Preocupa la calidez de la recepción de Putin cuando visitó Pekín recientemente lo que es un testimonio de la solidez duradera de la relación entre China y Rusia.

La visión de ambos lideres es común en el sentido de nacionalistas autocráticos que ven a Estados Unidos como la principal amenaza. Y señalaron en esa cita que Estados Unidos sigue una política de «doble contención» dirigida a Rusia y China y de un comportamiento «hegemónico» y están tratando de rodear a Rusia y China con alianzas militares hostiles: la OTAN en Europa y las alianzas bilaterales de Estados Unidos con Japón, Corea del Sur, Filipinas y Australia en el Indo-Pacífico.

Por supuesto, la razón por la que Estados Unidos tiene tantos aliados en Europa y Asia es que Rusia y China inspiran miedo en muchos de sus vecinos.

Esta es una realidad que Putin y Xi no están dispuestos a reconocer. En cambio, insisten en que están defendiendo a sus países de un Estados Unidos expansionista. Con toda probabilidad, lo creen genuinamente.

Esta confianza mutua actual significa que Moscú y Pekín permanecerán unidos, independientemente de las tensiones subyacentes en su relación con situaciones geopolíticas muy diferentes.

Putin ha convertido a Rusia en un estado paria en Occidente. China, por el contrario, sigue siendo uno de los mayores socios comerciales tanto de Estados Unidos como de Europa. Algunos analistas chinos dijeron estar inquietos por la creciente cercanía de la relación militar entre Rusia y Corea del Norte.

Ya en el pasado hubo tensiones por lo que un esfuerzo occidental para interrumpir el eje ruso-chino hoy probablemente requeriría cambios de política aún más difíciles: en Taiwán nuevamente, o en Ucrania.

Pero hay muy poco apetito en Washington para hacer tal movimiento. Al menos, no hasta ahora dice Gideon Rachman ¿Complejo el tema no?. Máxime con la lucha contra el dólar como moneda de reserva y lo del Sistema Swift y la posibilidad fomentada por el BIS, el banco de los bancos centrales, salvado por Keynes en Bretton Woods ante la orden de Roosevelt a Harry Dexter White de liquidarlo y que hoy promociona el introducir con tecnología Blockchain,las criptomonedas de los Centrales que en numero de 100 ya están haciendo su trabajo a fin de ajustar sus políticas monetarias y fiscales, entre otros objetivos.

El periodista y escritor Hedelberto López Blanch, ha señalado que:

El Grupo BRICS (Brasil, Rusia,India,China y Sudáfrica)anunció oficialmente que está a las puertas de poner en funcionamiento un nuevo sistema de mensajería financiera que usará monedas locales para las liquidaciones comerciales y así poner fin a la dependencia del dólar que tienen numerosos países.

El sistema de pagos del BRICS, similar al sistema SWIFT occidental, puede acabar con el dominio global del billete verde y reconfigurar el panorama de comercio mundial.

El SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunications) es una red de mensajería que las instituciones bancarias financieras usan para transmitir información e instrucciones seguras a través de un procedimiento estandarizado de códigos.

Este Sistema Interbancario Internacional tiene alrededor de 11.000 entidades financieras en más de 200 países. Su sede está en Bélgica, pero en su junta directiva hay ejecutivos de bancos estadounidenses. Además, una legislación federal estadounidense permite a Washington sancionar a bancos y reguladores de otras partes del mundo.

Asimismo, Estados Unidos cuenta con una participación especial en el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyos estados miembros poseen una cantidad “equilibrada” de votos en función de su posición relativa en la economía mundial. Washington disfruta del 17,69 % (grandes economías como China y Japón tienen menos del 5 %) y, como todas las decisiones claves deben contar con un apoyo del 85 % en la Junta de Gobernadores, técnicamente el país del Norte es el único con derecho a veto.

Un reciente artículo del portal financiero Bloomberg señala que algunos de los pilares de la hegemonía económica de Estados Unidos son el sistema SWIFT, el dólar y el sistema de casa de limpieza de los pagos interbancarios (Chips).

Tras la operación militar especial lanzada por Rusia para desmilitarizar y desnazificar a Ucrania, Washington y sus aliados Occidentales desconectaron a Moscú del SWIFT (ya lo habían hecho con Irán) y también amenazaron a China con hacerlo. Ante esa situación, esos países y otros bloqueados por Estados Unidos, iniciaron una carrera para crear sistemas alternativos con el propósito de liberarse de ese chantaje en medio de una fuerte guerra financiera.

Funcionarios del Banco Central de Rusia informaron que desde hace unos años crearon una plataforma alternativa al SWIFT, conocido como “Sistema para la Transferencia de Mensajes Financieros (SPFS)”. Incluso, ampliaron la posibilidad de unirse al Sistema Internacional de Pagos de China (CIPS), análogo al SWIFT para facilitar las operaciones entre las dos naciones.

Un Mundo complicado sin duda no sólo en el tema geopolítico y monetario, sino en la irrupción de la robotización y la IA, amén de todo lo que implica el “Cambio Climático” Y una población in crescendo que ya pasó los 8.000 millones.

(*).  Decano Colegio de Economistas de Lima. Consultor en temas financieros Director y Gerente en diversas Empresas navieras, Seguros, financieras y de turismo. Profesor de ESAN

 

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