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Opinión: 5 millones por Luis Felipe Polo

18 de mayo de 2020 

5 millones

por Luis Felipe Polo/ Magister en Administración de Empresas. Experto en Derechos Humanos y Resolución de Conflictos

Email: luisfelipepolo@gmail.com

 Esta semana superaremos los 5 millones de contagiados y casi 350 mil fallecidos en todo el mundo por el COVID-19; y, aunque algunos países, estados y ciudades han decidido flexibilizar sus restricciones y reiniciar de diferente manera algunas actividades para recuperar sus alicaídas economías, nadie está libre que se infecte, ni siquiera quienes ya tuvieron el virus.

Esta pandemia encontró a casi todos los países de América,  África y algunos de Europa con sistemas de salud insuficientes o en crisis para atender a los cientos de contagiados, llegando al extremo de escoger a quienes salvar la vida entre ancianos, menos ancianos y jóvenes. El virus está entre nosotros y seguirá mientras no se encuentre la medicina efectiva para combatirla y la vacuna para evitarla.

Todos los gobiernos tienen demandas de sectores sociales para regresar a sus actividades “normales” y somos testigos de la forma en que los líderes de cada país están respondiendo a esta pandemia.

Hay desde quienes tomaron medidas restrictivas de manera adecuada con buenos resultados, otros con pocos resultados, algunos además apoyando a sectores pobres de su país; otros quienes comenzaron tarde las medidas; y, también los hay quienes no les ha importado mucho y ahora sus habitantes están siendo castigados con contagios y muertes.

Ante este panorama, hay necesidad de proteger millones de vidas y frenar la propagación del coronavirus en algunas de las naciones más vulnerables. Las Naciones Unidas actualizaron su plan humanitario de respuesta a la COVID-19 y solicitaron a la comunidad internacional de donantes 6,700 millones de dólares para ayudar a 63 países que son los más vulnerables: Afganistán, Angola, Argentina, Aruba, Bangladesh, Benín, Bolivia, Brasil, Burundi, Burkina Faso, Camerún, la República Centroafricana, Chad, Chile, Colombia, Costa Rica, Curasao, la República Dominicana, la República Popular Democrática de Corea, la República Democrática del Congo, Djibouti, Ecuador, Egipto, Etiopía, Filipinas, Guyana, Haití, Irán, Iraq, Jordania, Kenia, Líbano, Liberia, Libia, Mali, México, Mozambique, Myanmar, Níger, Nigeria, Pakistán, los territorios Palestinos ocupados, Panamá, Paraguay, Perú, República del Congo, Ruanda, Sierra Leona, Somalia, Sudan del Sur, Sudán, Siria, Tanzania, Trinidad y Tobago, Togo, Turquía, Uganda, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Yemen,  Zambia y Zimbabue

Este plan proporcionará prioritariamente ayuda y protección a los más vulnerables como las personas de edad, las personas con discapacidad y las mujeres y niñas, ya que de acuerdo al documento de la ONU, las pandemias tienden a agravar los niveles existentes de discriminación, desigualdad y violencia de género. También incluye programas de respuesta al aumento de la inseguridad alimentaria.

El plan que combina los llamamientos de la Organización Mundial de la Salud y otros organismos humanitarios de las Naciones Unidas, aún no cuenta con los fondos requeridos y están haciendo un llamado a los donantes a que actúen hoy “con empatía y en su propio interés”.

El análisis realizado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU destaca que el costo de proteger de los peores impactos al 10% de las personas más vulnerables del mundo es de aproximadamente 90.000 millones de dólares, o el equivalente al 1% del actual paquete de incentivos establecido por los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos  y del G-20.

Se calcula que dos tercios de esos costos podrían ser costeados por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional si reciben el apoyo necesario para modificar las condiciones de ayuda a los países más vulnerables. El resto deberá provenir de un aumento de la asistencia oficial para el desarrollo en los próximos 12 meses.

Todo indica que el pico de contagios del COVID-19  alcance a los países más pobres del mundo en algún momento de los próximos tres a seis meses, ya hay evidencias del desplome de ingresos y la desaparición de empleos, una disminución del suministro de alimentos, los precios se disparan al alza y los niños no disponen de vacunas y comidas.

De los 6,700 millones de dólares necesarios para este plan, se han recaudado solo 1,000 millones de dólares, 166 millones provienen de los fondos comunes de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios en apoyo a los programas en 37 países, 95 millones de dólares del Fondo central para la acción en casos de emergencia de las Naciones Unidas y 71 millones de dólares de 12 fondos conjuntos nacionales.

Con ese dinero se ha conseguido por ejemplo, la construcción de instalaciones para el lavado de manos en zonas de alta vulnerabilidad como los campamentos de refugiados; y la distribución de guantes, mascarillas quirúrgicas, respiradores N95, batas y gafas protectoras y equipos de análisis para ayudar a los países vulnerables a responder a la pandemia, entre otros pequeños programas.

Se calcula por ahora que las consecuencias de la pandemia se perderán más de 300 millones de puestos de trabajo; la pobreza podría aumentar en 500 millones de personas; 130 millones de personas más podrían sufrir hambre extrema este año; millones de civiles que viven en países afectados por conflictos, entre ellos muchas mujeres y niños, se arriesgan a encontrarse al borde de la inanición; entre otros problemas de orden social, económico y político. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, el crecimiento mundial caerá a -3% en 2020

Por ahora el virus está llegando a lugares donde viven personas en zonas de guerra, sin  acceso a agua limpia y jabón, y obviamente sin conseguir una cama de hospital si caen gravemente enfermos

Mientras no haya consciencia ni solidaridad entre los pueblos y dentro de las sociedades, en poco tiempo seremos más millones de contagiados y cientos de miles de muertos; y, tanta vida sacrificada habrá servido de nada si es que la humanidad no cambia y actúa de diferente manera.

Hasta la próxima semana.

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