ECL.- Luis Herrera Romero analistas político y experto en gestión pública se refirió a las contrataciones con el Estado y las compras públicas de las entidades públicas en el el marco de la pandemia COVID-19. Durante la gestión de Vizcarra, lo que no se debió hacer es autorizar la compra de bienes a las entidades que no son competentes para hacerlo porque se abrió puertas a la corrupción. Por ejemplo, comprarle a «restaurantes» mascarillas o equipos de primera necesidad en donde los precios se sobrevaluaron por la crisis sanitaria. Teníamos en el mercado nacional a restaurantes o empresas cuya razón social no eran especializadas en equipos médicos básicos.
De otro lado, la compra de vacunas y pruebas ( rápidas y moleculares). Es claro que en los primero meses de la pandemia no tenía un criterio unánime o concertado por así decirlo, sobre la efectividad de las pruebas para diagnóstico de COVID. Pero a partir del momento en que se tuvo conocimiento de la dudosa efectividad de una prueba rápida ¿ por qué entonces se insistió en ello y no se optó por las moleculares? . Deberíamos saber y probablemente sea unas de las interrogantes de la tesis fiscal ¿a quienes se compraron, por qué se compraron a tal empresa internacional habiendo otras opciones de calidad y sobre todo precio y costo; en dónde se depositó el dinero de la compra a una «central de compras» o a un paraíso fiscal?. Por ejemplo, por qué se eligió comprar las vacunas chinas frente a las demás, que tenía ésta que no tenían las otras, quienes intervinieron en la compra, quienes emitieron el informe técnico en otros?
La Ley de contratación del Estado permite realizar adquisiciones en casos de emergencia en mercados internacionales y el Perú tiene una entidad especializada en esta adquisición para compras en mercado internacional. Sin embargo, el gobierno del Sr Vizcarra abrió las puertas para que cada entidad publica compre lo que lo mejor le parezca, a los intermediarios y con todos los problemas logísticos que se tenía; proveedores que se transformaron para dedicarse a vender material médico.
La Ley de contratación del Estado, debería ser modificada en varios aspectos, primero que atendiendo a la coyuntura de pandemia que hemos vivido, es conveniente realizar ajustes reglamentarios para la adquisición en casos de emergencia, por ejemplo, no le puedes ir a comprar a un chifa equipamientos médicos, como ha ocurrido en nuestro país, pones en juego la experiencia y calidad de los bienes que desea adquirir. La Ley de contrataciones es un tema de precios, gana el que tiene mejor precio, pero aquí también tienen que ir parejo con la calidad de bien o servicio y, hemos tenido experiencia que adquisiciones efectuadas por el Estado muchas de ellas, son malas en cuanto a calidad.
Las empresas por ganar generan una variedad de precios y termina afectando la calidad y si esto le sumas los costos de externalizaciones o las llamadas comisiones, podemos entender entonces, por qué hay colegios que se caen o se encuentra en situación deplorable. Entonces «hay que cambiar ese modelo a un modelo de calidad costo» en la que podamos valorar y medir la calidad del bien, servicio y obra que se proyecta adquirir o realizar, mas que un precio»- Otros de los aspectos que considero que debemos mejorar es el tema de las garantías ya hoy estamos viendo la presencia de empresas chinas y antes empresas brasileñas en el país, y en el marco de competencia con las empresas nacionales, muchas de estas empresas internacionales ganan porque tiene la capacidad de colocar una «carta fianza» de cientos, miles y millones de soles, cosa que una empresa peruana no tiene.
Ahora, no necesariamente debe entenderse de que tales empresas internacionales cuente con ese dinero de forma directa, sino que tienen un respaldo internacional y cuenta con bancos que respalda esas garantías. Entonces ¿Qué debemos priorizar la carta fianza o o si en verdad cuenta con el equipamiento necesario y calidad de los bienes o servicios que está ofreciendo?. Lo que viene pasando es que tales empresas internacionales ganan pero terminan subcontratando con empresas nacionales.
Nosotros tenemos un modelo de contratación fragmentado, tenemos cerca de dos mil unidades ejecutoras a nivel nacional que compra, es decir, cada sector o entidad pública «compra». En la fragmentación está la puerta abierta a los problemas y a la corrupción, porque cada entidad ejecuta su presupuesto como le da la gana. El Estado tendría que centralizar la «gran compra estratégica» queda claro que las vacunas, el material y equipamiento médico es una compra estratégica, entonces «esto» no se debe fragmentar, hacer que todas las entidades lo hagan. » ejecución de obras de alcance nacional» también forma parte de la adquisición estratégica.
Sonó bien lo anunciado por el premier Otárola al decir, que se iba a crea una Autoridad Nacional de Infraestructura, pero vemos es más bien es un cambio de nomenclatura de la «reconstrucción con cambios».
Para llevar a cabo los cambios a la Ley de Contrataciones, es clave tener «conciencia» de que el sistema de adquisiciones es vital para el desarrollo , por ejemplo, en el Perú lo que no se ha hecho es el mapeo industrial para identificar a los proveedores de los productos. Por ejemplo, en Piura, debe haber un aproximado de 300 a 400 empresas constructoras en la Región para el tema de obras, entonces comenzamos a empaquetar proyectos, todos ellos debería ser asignadas a las empresas nacionales para niver la economía de la región, pero eso va a depender de una política de gestión y economía.
Finalmente, el experto sostuvo que Vizcarra es responsable politico de las muertes de COVID-19 en el Perú por su pésima gestión en la toma de decisiones.
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