Vizcarra: ¿valentía o cinismo? a propósito de su ensayo clínico para la vacuna Sinopharm”

Una de las exigencias más demandadas por la ciudadanía  es la  transparencia en la conducta de funcionarios públicos y de quienes tienen  el mandato constitucional de representarnos. Una exigencia poco atendida y lo más grave aún poco cumplida. Al parecer cuesta mucho ser transparentes. La transparencia como cualidad, valor y principio inherente a todo comportamiento humano va de la mano con el grado de conciencia y moral de cada quien. Llegamos a los 200 años de fundación de la República con “grandes sentimientos de frustración” decepción por un lado, una clase política que tenemos que no supieron representarnos ni cumplir con el encargo político que se les encomendó y de otro lado, nosotros como ciudadanos que asumimos la responsabilidad que nos corresponde por no haber elegido con conciencia e  informadamente; la existencia de burocracias en el Estado que son peor que una enfermedad terminal lo cual evidencia que tenemos un Estado que necesita ser reformado y reorientado hacia  su  objetivo principal el  “el bien común”. Un objetivo que a todas luces perdieron de vista quienes nos gobernaron y representaron.

La pandemia no solo ha puesto en peligro la salud y la vida de toda la humanidad, sino que nos ha mostrado, en el caso del Perú, una realidad que es difícil de procesar y son las carencias y deficiencias en el sistema de salud y una burocracia que parece un tumor enquistado;  encima de todo ello, tenemos que cargar sobre nuestras espaldas, los costos políticos asumidos por errores, confrontaciones políticas, sociales y  un cinismo crudo de quien hasta hace poco ostentó el cargo de Presidente del Perú, Martín Vizcarra Cornejo, y cuyas proclamas de !Transparencia!  “La lucha contra la corrupción” “no postularé en las elecciones generales ” quedó solo en eso en “proclamas” quien habló una y otra vez, “no le mientan al pueblo” y, ¿Que pasó ahora Sr. Vizcarra?

Nos preguntamos  ¿por qué ocultarle esto al país? si bien existe una razón de reserva en el ensayo clínico, pero Vizcarra fue el Presidente del Perú por mandato constitucional, y como tal estaba obligado a decirlo y eso se llama “transparencia” aplicado con mayor exigencia en quienes nos representan. La otra pregunta es ¿por qué solo él y su esposa? ¿Por qué no todo el gabinete? . Oportunidades tuvo para decirlo, pues recordemos sus conferencias de prensa para anunciar el avance del COVID 19 en el Perú, y los ensayos clínicos era un tema relacionado al COVID-19 sin duda. Hoy lo colocan en una situación más que vergonzosa.

Estamos seguros que sí lo hubiera dicho en su momento probablemente se hubiera tomado como “un acto  o decisión valiente” como él mismo lo señaló, pero al ser descubierto por un  medio de comunicación, en un escenario en donde nuestro paìs ingresaba a una segunda ola de contagios con alza de contagiados, fallecidos y colapso de camas UCI; en un contexto, en donde las vacunas no llegaban o se complicaron por vacíos o dejadez que viene desde la gestión de Vizcarra y por último haber reconocido públicamente que se sometió a ensayo clínico para la vacuna Sinopharm  resulta un “cinismo”  y “no una decisión valiente”  y cuál fue el costo político, la renuncia de Pilar Mazzetti ahora exministra de salud, quien ha sido cuestionada por el Congreso no solo por este hecho sino también por el manejo  inadecuado o deficiente en lo que respecta a la pandemia y a esto se suma las críticas provenientes de su propio gremio.  Ahora, solo queda por delante abrir investigaciones y más letanías para el país. 

El ex mandatario Vizcarra quien dijo que no postularía en las elecciones generales 2021, ahora está postulando “le mintió al país”,  postula para ser  Congresista de la República,  “no conozco a Richard Swing”  y luego aceptó que sí lo conocía y lo llevó al borde de la  primera vacancia y  finalmente fue vacado por razones que ya todos conocemos.

Eso es lo peligroso que volvamos a cometer los mismos errores, elegir a quienes no debemos elegir, alguien que tiene por costumbre mentir no será ni ahora ni nunca un digno representante del país y esto no solo es aplicable a casos como lo que ahora analizamos, sino para todos en general. Vemos incluso candidatos que han omitido información en sus hojas de vidas y eso les representa un descrédito total. 

Representar al país implica una enorme responsabilidad porque es asumir las necesidades de otros y trabajar para ello.  Concientizar es lo que nos falta, el no volver a repetir o caer en lo mismo.

El Perú merece dignos representantes, en nuestra elección deberá expresar lo mejor para el país no el “mal menor”. 

 

Sobre Lesly Llatas Ramírez

Abogada, docente y Magister en Derecho Constitucional y Derechos Humanos. Especialista en Derechos Humanos, Internacional, Internacional Humanitario y Constitucional.
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