Turismofobia es una realidad, por Dennis Falvy

El Turismo mundial post pandemia, vaya que ha crecido en número una barbaridad. En el 2024 se registraron 1,400 millones de visitantes extranjeros , represento el sector el  10% de la economía mundial,generó 357 millones de empleos y el gasto fue de US$ 1.9 millones.

Como economista junior en los 70´s  trabajé en el Plan Copesco y fue enorme mi decepción del impedimento de levantar la trocha angosta del ferrocarril   hecho por japoneses con su trocha angosta que llegaba a Machu Picchu y llevar una carretera hasta La Convención (Quillabamba y Chaullay) pues las Abras del Málaga  y la de Amparaes ambas  a mas de 4000 metros sobre la ceja de Selva y una hecha por el ejército contra los comunistas , no favorecían al agro y tampoco a un supuesto turismo interno que queríamos promover, junto con el agro en La Convención.

No dejaron que se haga un hotel en las ruinas licitado, tampoco un funicular pues alteraba las ruinas ,, se rechazó un proyecto de maravilla en el Lago Titicaca y asimismo el aeropuerto en Anta porque el movimiento de tierras lo hacía no rentable  y encima  todo se fue al carajo por la intervención de los lugareños y elgobierno militar y la Dra Hildebrand en cultura.

Hoy con pena he visto como unos pobres diablos, mas que nada lugareños , han hecho un desastre a la imagen de Machu Picchu y hay una ministra que debería estar presa , la Chavez, que desde el ministerio de cultura permitió que se vendiera parte del boletaje digital para visitar  las ruinas, cosa que ocasionó un caos.

En rigo, el  turismo en el Perú es una desgraciaa pesar de sus inmensos atractivos y gastronomía,   pues los gobierno sitúan a la actividad en un ministerio del Comercio Exterior y apenas hemos recibido 4 millones que incluye los chilenos de frontera.Un desastre. Y, para remate la inseguridad ciudadana que vivimos en los actuales momentos, juega en su contra porque además tenemos una presidente infame que le encanta el turismo hacia afuera.Un desastre la señora. .

Pero  eso de  hablar de una Francia o España con 100 millones de visitantes este año probablemente , no es Ok.pues el antiturismo, la “turismofobia”  se ha manifestado varias veces  por diversos motivos, como  romper los patrones culturales,  económicos y otras cosas, que traen los turistas masivos. Tal vez por ello me encantó  escudriñar el que presente articulo muy extenso e ilustrativo de  Leo Lewis y Harry Dempsey titulado : ”Why Japan resents its tourism boom” para el Financial Times, el que comparto parte de el.

El mismo refiere una foto e que las multitudes se abren paso por una calle cerca de Kiyomizu-dera, un templo budista en Kioto. Muchos japoneses han llegado a considerar que la ciudad está demasiado ocupada para que valga la pena visitarla.

Y es que siguiendo el ejemplo de ciudades europeas como Barcelona y Venecia, los residentes de los puntos más congestionados de Japón como Kioto, Nara y Osaka han comenzado a hablar de una crisis de sobreturismo.

Los números ciertamente lo confirman. Las llegadas anuales de visitantes extranjeros a Japón han aumentado de solo 6,7 millones en 2005 a casi 37 millones en 2024, y 2025 ya está en camino de ser otro año récord.

Los sucesivos gobiernos se han aprovechado del fanatismo internacional por la cultura japonesa y han montado campañas bien financiadas para atraer a visitantes extranjeros, ayudados por eventos importantes como los Juegos Olímpicos de 2020 retrasados por Covid en Tokio y la actual Exposición Universal en Osaka.

El gobierno ha establecido un objetivo de 60 millones de visitantes anuales para 2030, lo que implica un aumento de aproximadamente el 50 por ciento con respecto a las cifras actuales.

Hay muchos comerciantes que se están beneficiando del fuerte aumento de las llegadas y Japón, hasta ahora, no ha recurrido a las protestas públicas que se ven en algunas ciudades españolas e italianas.

Pero hay protestas por el desorden, el ruido y la falta de respeto de las intrincadas reglas y etiqueta de Japón, que han comenzado a poner a prueba su preciada omotenashi, u hospitalidad.

La  sensación de aglomeración excesiva, enfoca las quejas locales e irrita a las partes del país que aún no han sentido nada del brillo económico.Y aunque hay Turistas vestidos con kimonos explorando  Kioto, hay residentes que dicen que los turistas no están observando la etiqueta  japonesa y hay quienes están furiosos por el aumento de los precios y los alquileres residenciales inasequibles.

«El éxito como país turístico ha llegado demasiado rápido para mucha gente en Japón»

La gente ha pasado de llamarlo un ‘boom entrante’ a llamarlo sobreturismo en solo unos pocos años, y ha habido muchas quejas . . . sobre los turistas que se comportan de manera extraña»El  principal problema es que nadie estaba realmente preparado».

«El exceso de turismo es, por supuesto, un problema de capacidad, pero hay un gran factor psicológico», dice sobre un país que alguna vez envió hordas de turistas por todo el mundo.

La reciente prevalencia del término sobreturismo, junto con el kanko kogai o «contaminación turística» más feo que ha proliferado como hashtag en las redes sociales, plantea preguntas sobre si cualquiera de los dos se está utilizando legítimamente.

Una gran parte del aumento en las llegadas de turistas extranjeros se relaciona con una relajación de las reglas de visa para los visitantes chinos y otros asiáticos hace aproximadamente una década, y la enorme expansión de la capacidad de vuelos internacionales en el aeropuerto Haneda de Tokio.

La debilidad del yen, que ha caído alrededor de un 45% frente al dólar desde fines de 2010, ha sido un poderoso imán y ha ayudado a borrar la vieja imagen de Japón como un destino demasiado caro.

También ha suprimido la capacidad de los japoneses más jóvenes para viajar al extranjero y los ha obligado a tomar

exacerba la sensación de humillación económica.

«A nadie le gusta que los turistas le digan lo barato que es todo, cuando no hace mucho Japón era el país más caro del mundo».»El número de hoteles ha aumentado tan bruscamente que los alquileres han aumentado y la gente no puede vivir allí, y no hay una sensación real de que las vidas de los residentes ,por ejemplode Kioto,  estén mejorando.

«Si seguimos adelante con el turismo por el bien de sus beneficios económicos, las desventajas serán cada vez más obvias»,

En la década  de 1960 y principios de la de 1970, con la economía en auge, los trenes de alta velocidad que conectaban las grandes ciudades y los ingresos disponibles en los bolsillos de todos, las familias jóvenes comenzaron a realizar viajes nacionales en masa.

En contraste con la percepción moderna de Japón como un país excepcionalmente limpio, y ordenado con modales impecables, esos primeros turistas a menudo eran espectacularmente desordenados y animados cuando vacacionaban en su propio país.

Los conservadores se opusieron a la aparente profanación de Kioto, Nara y otros sitios. Los periódicos publicaron artículos de opinión que denunciaban la contaminación del turismo.

En un notorio artículo de 1971, el antropólogo Tadao Umesao declaró que «lo más aterrador es que las personas que viven en lugares conocidos como destinos turísticos, al tomar conciencia del turismo, olvidan que son los protagonistas de su propia tierra y cultura, y comienzan a convertirse en sirvientes de extraños».

En el 2025, una versión de esa misma consternación, avivada por la sensación de que los visitantes extranjeros no pueden o no quieren comprender la importancia que los japoneses otorgan a las reglas y los modales, se ha convertido en una fuente favorita de ira en línea, ocasionalmente teñida de xenofobia, por parte de los japoneses que ahora se sienten asediados en sus propias ciudades.

Los videos virales de turistas ansiosos por una foto persiguiendo geishas por las calles de Kioto, o columpiándose en las puertas sagradas torii, de basura, grosería en los trenes, de abandono de maletas, grafitis y otras infracciones, han creado la impresión de un ataque mayor de lo que realmente es el caso, dicen los expertos en turismo en Kioto.

«El problema de Japón no es el exceso de turismo, es la fobia al turismo».

Su acuñación de la frase turismofobia, dicen los analistas políticos, es particularmente adecuada ya que el tema ha adquirido una clara dimensión política.

Siempre ha habido una fuerte corriente subterránea de sentimiento antichino en el sentimiento antiturístico, dice un organizador de paquetes turísticos desde Shanghái.

El tema del comportamiento de los turistas ya se ha convertido en un tema favorito para la nueva generación de políticos populistas y un punto clave de debate en la elección del liderazgo del PLD.

A medida que Japón ha envejecido y su población se ha reducido, su escasez de mano de obra se ha vuelto cada vez más aguda, creando una nueva demanda de mano de obra inmigrante para llenar las vacantes.

La afluencia resultante de residentes extranjeros, que ahora representan alrededor del 3 % de la población total de Japón, ha creado su propio conjunto de rumores políticos y ha sido aprovechado por la derecha como una calamidad inminente para el país en su conjunto.

Algunos políticos han logrado combinar las molestias a corto plazo causadas por los turistas que se comportan de manera inapropiada con las advertencias a largo plazo sobre el impacto de la inmigración masiva en la vida tal como la conoce Japón.

hay mas.  mucho mas que escudriñar en este magnífico y aleccionador  artículo, para lo cual les dejo el link con recomendación de leerlo.

Y recalco  entonces que la Turismofobia es el rechazo social hacia el turismo masivo surgido de las consecuencias negativas que este fenómeno tiene en destinos saturados ,como el aumento de los precios de las viviendas , la congestión del espacio público y la alteración  de la vida cotidiana  de los residentes.

Este sentimiento de aversión, que se ha intensificado en la última década, no implica odio a los turistas, sino una preocupación por la perdida de calidad de vida y la sostenibilidad de los lugares debido a la mala planificación turística y la explotación de los recursos.

Otro tema que vengo advirtiendo en diversas notas que publico, es el enorme crecimiento poblacional que ya anda en los 8,300 millones de población con casi 2,900  millones sólo en India y China. Eso es aproximadamente  la cifra total que había en las postrimerías de la II Guerra Mundial. Esto es sin duda una variable que no es considerada en los modelos liberales y comuinistas. La enorme sobre población y la poca proporción de ella que posee una enorme riqueza y en la otra parte pobreza tremenda.

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