Rondas Campesinas en el ojo de la tormenta: la violación de derechos humanos se condena venga de donde venga

Rondas Campesinas en el ojo de la tormenta: la violación de derechos humanos se condena venga de donde venga

A propósito de los actos de tortura y tratos inhumanos a mujeres retenidas por las Rondas Campesinas en el distrito de la Libertad.

Las rondas campesinas deben saber que el Perú es un país que ha ratificado diversos tratados de derechos humanos, siendo el compromiso mayor por parte del Estado peruano el respeto a la dignidad de las personas y a sus derechos fundamentales.

Las Rondas Campesinas, tienen que saber que los tratados ratificados por el Perú son parte de nuestra legislación interna, y en consecuencia, toda norma interna deberá estar en consonancia o concordancias por las disposiciones de los tratados de derechos humanos. Pues ese es uno de los compromisos u obligaciones internacionales que el Perú ha suscrito ante la Comunidad Internacional.

Las Rondas Campesinas, tienen que saber que cualquier acto contrario a los compromisos internacionales que el Perú ha sostenido y viene haciéndolo a la fecha ante la Comunidad Internacional, incurre en responsabilidad internacional y, del cual se derivan sanciones internacionales que denigran la imagen de nuestro país y nos coloca como un “país violador de derechos e incumplido”. Una imagen que trae en el  tiempo, una falta de credibilidad en todo sentido y resulta perjudicial para el progreso de nuestra sociedad.

Las Rondas Campesinas tienen que saber, que todo acto inhumano, degradantes y humillantes, así como los actos propios de torturas física, psicológica, emocional, son graves violaciones a los derechos humanos. Tales actos como desnudarlos, colgarlos, golpearlos, entre otros, vulneran la dignidad del ser humano, los reduce, los anula como personas. En consecuencia, los responsables de tales hechos, deberán ser investigados por violaciones a derechos humanos y no como delitos comunes.

Las Rondas Campesinas tienen que saber que el Perú ha ratificado la Convención contra la Tortura y otras penas inhumanas y degradantes, somos un país regido por el derecho internacional, y los integrantes de las rondas  son ciudadanos peruanos/as que no están exentos bajo ninguna razón o circunstancias del respeto a la Constitución, a los Tratados de derechos humanos y la Ley.

Las Rondas Campesinas tienen que saber que toda norma o ley interna deberá ir en adecuación a los Tratados de Derechos Humanos de los que el Perú es parte. Si bien es cierto por mandato constitucional son autónomas en cuanto a las formas de su comunidad, sus reglas y costumbres, ello no pueden sobrepasar las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

Las Rondas Campesinas tienen que saber, que como parte de las obligaciones internacionales que el Perú tiene ante una grave violación de derechos humanos, es el de investigar, identificar a los responsables, procesar y sancionarlos. Así como reparar a la víctima.

Las Rondas Campesinas tienen que saber que la violación de derechos humanos no tiene justificación alguna. Quienes cometieron tales actos asumirán con esa misma fuerza y energía su responsabilidad ante la justicia.

 

Sobre Lesly Llatas Ramírez

Abogada, docente y Magister en Derecho Constitucional y Derechos Humanos. Especialista en Derechos Humanos, Internacional, Internacional Humanitario y Constitucional.

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