Chinese President Xi Jinping delivers his speech at the commemorating conference on the 70th anniversary of the Chinese army entering North Korea to resist the U.S. army, at the Great Hall fo the People in Beijing, Friday, Oct. 23, 2020. (AP Photo/Andy Wong)

Presidente de China Xi Jinping hace un llamamiento a evitar la guerra fría ante el Foro Económico Mundial

El presidente chino, Xi Jinping, ha inaugurado este lunes la edición virtual del Foro Económico Mundial (WEF, en sus siglas en inglés) con un llamamiento a evitar una “nueva guerra fría”, en una clara alusión a la nueva Administración estadounidense. Xi Jinping ha reiterado su defensa del multilateralismo, la cooperación global para hacer frente a la pandemia y defendió un mayor papel del G20 en la gobernanza económica global, especialmente dada la “precaria” situación de la recuperación.

Un año ha bastado para que China pasara de naufragar ante una gripe a liderar la lucha contra el mayor reto global de este siglo.  Refiriéndose a las acciones contra China, emprendidas por el expresidente de EE.UU., Donald Trump, subrayó que la confrontación “siempre terminará dañando los intereses de todas las naciones y sacrificando el bienestar de las personas”. Hizo hincapié en que “construir pequeñas facciones o comenzar una ‘nueva Guerra Fría’, rechazar, amenazar o intimidar a otros […] solo empujará al mundo a la división”. 

Xi Jinping pidió una gobernanza global más sólida a través de las organizaciones multilaterales, una mayor representación de los países en desarrollo en la palestra internacional, así como la eliminación de las barreras en el comercio internacional, la inversión y los intercambios tecnológicos. “Debemos construir una economía mundial abierta, salvaguardar firmemente el sistema del comercio multilateral y abstenernos de establecer los estándares, reglas y sistemas discriminatorios y exclusivos, así como los altos muros que separan el comercio, la inversión y la tecnología“, declaró. Al mismo tiempo, destacó la importancia de fortalecer las políticas macroeconómicas para combatir la recesión mundial, provocada por la pandemia.

Cabe señalar que, la última vez que Xi Jinping participó en el Foro de Davos fue en el 2017. En aquel entonces pronunció un discurso, mostrándose como un firme defensor de la globalización y el libre comercio, y comparó las políticas económicas de Donald Trump con “encerrarse a sí mismo en un cuarto oscuro” sin luz ni aire.

El líder chino ha defendido una economía abierta, sin estándares discriminatorios, con reglas y sistemas iguales para todos y la eliminación de las barreras al comercio, a la inversión y a los intercambios tecnológicos. Y ha respaldado tanto la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sumida en una profunda crisis por la negativa del equipo de Tump a renovar sus órganos de arbitraje, como el cumplimiento de los compromisos del Acuerdo de París contra el cambio climático.

Hizo un llamamiento a “abandonar los prejuicios ideológicos y seguir un camino de coexistencia pacífica, beneficio mutuo y cooperación para que todos ganen”, respetando las diferencias históricas, culturales y sociales de cada país. Un alegato sorprendente a la vista de las duras medidas tomadas por su Gobierno contra la comunidad uigur en la región de Xinjiang.

El coronavirus,  no puede ser una excusa para retroceder en la globalización. Pidió al mundo que “refuerce la cooperación en la búsqueda de la vacuna y su desarrollo, producción y distribución, para que puedan ser un verdadero bien común que sea accesible para todos los países”. Incluso alimentó ese tópico chino de la oportunidad en la crisis: “El mundo esta experimentando cambios nunca vistos en un siglo y ahora es el momento de aprovechar para un mejor desarrollo”.

El rebrote más grave en meses apenas cuenta con un centenar de casos y la vieja normalidad ha regresado al país de China. Wuhan, la presunta cuna de la pandemia, enlaza ocho meses sin contagios.

“Fomentar grupitos o una nueva guerra fría, las exclusiones, amenazas e intimidaciones, el ‘decoupling’ (desconexión), cortar las líneas de suministros, las sanciones continuas… solo llevará al mundo a la división e incluso el conflicto”, advirtió en un sumario de la política estadounidense reciente.

No le mencionó por su nombre ni tampoco citó a Estados Unidos, pero era fácil intuir hacia quién iban dirigidos este lunes los mensajes del presidente chino en el Foro de Davos.

Cinco días después de la toma de posesión y a la espera de que la nueva Administración de Joe Biden lance alguna señal de cuál será el tono de su relación con el gigante asiático, Xi ha hecho este lunes un repaso por la complicada agenda bilateral entre las dos potencias y ha lanzado una advertencia: “Iniciar una nueva guerra fría, rechazar, amenazar o intimidar a otros, imponer a las bravas el desacople de las economías, la cadena de suministros o sanciones y provocar el aislamiento o el estrangulamiento económico solo provocará una mayor división del mundo e incluso llevará a la confrontación”.

Biden genera expectativas opuestas en China. Es seguro que su apego a la etiqueta diplomática recuperará las vías de comunicación y facilitará los acuerdos en materias de interés común como la lucha contra el coronavirus o el calentamiento global, pero su voluntad por recuperar el centro de la escena global acabará con el camino libre que ha disfrutado Pekín durante el absentismo de su predecesor.

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