Jorge Baca, analistas y el Consejo Fiscal, han advertido sobre los riesgos de un exceso de optimismo en el crecimiento de la economía, en ausencia de reformas estructurales para revertir el déficit fiscal y el decreciente PBI potencial. Y es que el MMM estima un crecimiento del PBI de 3.5% en 2025 y 3.2% anual entre 2026 y 2029, sustentado, principalmente, en una recuperación de la inversión privada, que se proyecta crecerá 4.2% anual.
El Consejo Fiscal, considerando la incertidumbre global, la desaceleración del crecimiento del PBI potencial y el inicio de un ciclo electoral lo observa muy optimista, En este contexto, mantener tasas de crecimiento superiores al 3% requeriría reformas profundas y estabilidad institucional, elementos que no parecen ser posibles en el corto plazo y que el MMM no las menciona para absolutamente nada.
Se propone la reducción progresiva del déficit fiscal de 3.5% del PBI en 2024 a 2.2% en 2025, 1.8% en 2026, 1.4% en 2027 y 1% para 2028 y 2029. Como resultado, el MMM proyecta que la deuda pública bruta bajaría de 32.1% del PBI en 2025 a 30.8% en 2029. Esto es irreal.
El MMM señala que se hará un ajuste del déficit mediante reducción del gasto corriente como porcentaje del PBI, sin aumentar la presión tributaria.
Baca muestra el gráfico 1 que adjuntamos, en donde hay la evolución de los gastos y de los ingresos totales del sector público como porcentaje del PBI para el período 1991 – 2024 y la proyección del MMM para el periodo 2025 – 2030. Observamos que el MMM proyecta la reducción del déficit fiscal manteniendo estables los ingresos y reduciendo significativamente los gastos en 2 puntos porcentuales del PBI. La reducción de los gastos corrientes se daría mayormente en el rubro remuneraciones ya que no se proyecta reducir los gastos de capital como porcentaje del PBI.
¿Es esto factible?
Baca señala que el componente más importante del gasto corriente es el rubro remuneraciones, que es muy rígido y difícil de recortar, especialmente en un año electoral. El MMM parece delegar esta responsabilidad al próximo gobierno, sin detallar cómo se lograría el ajuste. Por otro lado el rubro de pago de intereses de la deuda pública continúa incrementándose como consecuencia del aumento de la deuda pública y de la tasa de interés efectiva. Esto ya anda por más de S/ 30,000 millones a la fecha. Una barbaridad.
Para los ingresos el MMM proyecta mantener su participación en 19% del PBI para todo el periodo de análisis. Aunque el MMM reconoce que los ingresos tributarios están por debajo del promedio regional y de los niveles prepandemia, no plantea una reforma tributaria integral. Las proyecciones para 2025 se basan en ingresos extraordinarios, como la venta de una empresa eléctrica y una regularización tributaria excepcional, que difícilmente se repetirán.
El MMM estima que para el periodo 2026–2029, los ingresos se mantengan constantes como porcentaje del PBI, apoyados en mejoras administrativas y el uso de tecnologías para combatir la evasión. Sin embargo, el documento también advierte que múltiples iniciativas legislativas vienen erosionadas la base tributaria, lo que pone en riesgo la sostenibilidad fiscal.
Baca presenta en su post, la evolución de los principales tributos como porcentaje del PBI para el periodo 1990 — 2024. En el caso del IGV sus niveles se encuentran por debajo de los niveles registrados en 1997. La introducción de la facturación electrónica por la SUNAT parece no haber tenido efecto sobre la recaudación y su deterioro se explica por la informalidad propiciada por el creciente contrabando alimentado por el narcotráfico, la minería ilegal y otras actividades ilícitas.
El impuesto a la renta de personas jurídicas exhibe una tendencia decreciente, producto de la falta de inversión en proyectos mineros, principal fuente del IRPJ. Por su parte las contribuciones a EsSalud y la ONP tienen una tendencia decreciente, producto del sostenido incremento de la informalidad laboral.
Finalmente el impuesto a la renta a personas naturales se ha estancado en menos del 2% del PBI y su nivel se encuentra muy por debajo de los niveles de la región y de los países desarrollados. La tendencia observada en todos los tributos, sumada a la volatilidad del IRPJ, subraya la urgencia de una reforma tributaria integral que abarque, no solo la reestructuración de los impuestos y contribuciones, sino también la reestructuración de la SUNAT bajo los moldes de una gobernanza similar a la del BCRP, con un directorio en el que participe el sector privado. Está idea importante y ya sugerida, no es mencionada para nada en el MMM.
Además del crecimiento de los intereses de la deuda pública, que aumentan su participación en el PBI y reducen el espacio fisca, , existen deudas contingentes asociadas a Petroperú y compromisos crecientes con Asociaciones Público-Privadas (APP) y Obras por Impuestos, que podrían presionar las finanzas públicas en los próximos años.
Se menciona asimismo por Baca, el tema de la OCDE. EL MMM menciona que, como parte del proceso de adhesión Perú está revisando su alineamiento con los instrumentos tributarios del organismo. Esto requerirá modificaciones legislativas y la adopción de políticas que aumenten la recaudación, reduzcan la informalidad y cumplan con compromisos ambientales. Sin embargo no se mencionan medidas concretas para lograr este objetivo. Parece que los de la MMM no tienen la menor idea de este complicado requerimiento.
El ejecutivo perdió una gran oportunidad de hacer una reforma tributaria integral cuando el Congreso le otorgó facultades legislativas al Ejecutivo en 2024. La situación se ha agravado con las medidas tributarias que ha aprobado el Congreso en los últimos meses. El MMM reconoce la necesidad de revertir estos efectos, pero no explicita las medidas concretas para hacerlo.
El documento destaca la necesidad de reforzar la administración tributaria, incrementar la progresividad del sistema, simplificar su estructura y reducir el incumplimiento. Sin embargo, sin una reforma tributaria integral, difícilmente se alcanzarán los objetivos de ingresos fiscales propuestos. En resumen el MMM tiene y luce deficiencias serias.
El profesor Baca señala entonces que el MMM si bien muestra una visión ordenada y técnicamente sólida del escenario macroeconómico, su credibilidad depende de la voluntad política para implementar reformas estructurales. El documento no aborda con suficiente profundidad la necesidad de la reforma tributaria ni los mecanismos para mejorar la calidad del gasto público. El MMM no ofrece una estrategia clara para enfrentar los desafíos estructurales del país: informalidad, baja productividad, y debilidad institucional.
Incluso usa números como que las RIN son 31% del PBI y le hemos demostrado que la Posición de Cambio es el valor hoy de la liquidez del BCRP y por ello a las RIN hay que restarle US$ 30,000 millones que tiene el rubro de Obligaciones de corto plazo con terceros, que figura en la Nota Semanal del BCRP y que es un error enorme en la promoción indebida que hace el Banco Central sobre las reservas.
El documento tampoco contempla la necesidad urgente de una reforma tributaria en vista de los cambios profundos a nivel internacional consecuencia de la irrupción de nuevas tecnologías como el uso de criptomonedas, pago rápido y los avances de la inteligencia artificial. Sin estos elementos, el optimismo oficial podría convertirse en una ilusión fiscal que el próximo gobierno tendrá que enfrentar con menos margen de maniobra y mayores presiones sociales.
Es bastante preocupante que ninguno de los 39 candidatos a la presidencia, señale que esto es lo primordial y que el MMM esta optimista y en realidad falto de análisis y comprensión del esquema en que este gobierno nos ha metido de manera absurda, peligrosa e irresponsable.
Entérate Con Lesly Portal de información, entrevistas y transmisiones en vivo