Mar. Sep 29th, 2020

Opinión: No puedo respirar por Luis Felipe Polo

01 de junio de 2020

No puedo respirar

por Luis Felipe Polo/  Magister en Administración de Empresas. Experto en Derechos Humanos y Resolución de Conflictos

Email: luisfelipepolo@gmail.com

La semana pasada murió en la ciudad de Minneapolis, en el noroeste de Estados Unidos el ciudadano George Floyd luego de ser arrestado por la policía. Sus últimas palabras fueron “no puedo respirar” mientras el ahora ex policía Derek Chauvi se arrodilló sobre el cuello de Floyd por más de 8 minutos mientras otros dos ex agentes le presionaban su cuerpo en el suelo inmovilizándolo totalmente.

Este repudiable hecho ha conmocionado e indignado por todo el mundo y ha puesto en evidencia una vez más las prácticas represivas de algunos policías en Estados Unidos que son violatorias a los derechos humanos. Lo que se espera de este caso es que la justicia actúe rápidamente y los culpables sean juzgados y condenados de acuerdo a las leyes.

En el caso de Floyd se agrega además el racismo existente entre algunos blancos contra afroamericanos que ha marcado y marca mucho de la historia de este país manifestando la tensión racial persistente.

Muchos de los abusos cometidos por agentes del estado no han sido juzgados y han quedado en la impunidad, esta situación ha llevado a protestas en decenas de ciudades de Estados Unidos contra el accionar de la policía y han ocasionado muertes, heridos, daños a bienes públicos y privados, a saqueos que han llevado a sus autoridades a decretar toque de queda.

Según los cálculos realizados por la prensa estadounidense, la policía mata entre 1.000 y 1.200 personas cada año. Del total de muertes a cargo de la policía, casi un 25% de las víctimas son afro descendientes, una comunidad que representa un poco más del 13% de la población estadounidense.

Las cifras se refuerzan con un estudio publicado en 2019 a partir de datos recopilados por el consorcio de periodistas Fatal Encounters y los del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales, los cuales concluyen que los afro descendientes son 2,5 veces más propensos a ser asesinados por la policía en Estados Unidos que la población blanca.

La libre circulación de armas de fuego obviamente es otro elemento que contribuye a la violencia porque cada vez que un policía hace una intervención, corre el riesgo de enfrentarse a un arma y según algunos especialistas en formación policial esta preocupación constante lleva a que la capacitación de los oficiales de policías dedique mucho más tiempo a la práctica de tiro que a la formación en psicología o en resolución de conflictos. Y ese riesgo a enfrentarse a una población potencialmente armada ha desembocado en múltiples casos de policías que matan a personas por error.

En muchos de estos asesinatos, ya sean por un error de evaluación o por exceso del uso de la fuerza policial, la invocación de la legítima defensa suele proteger a los oficiales en los tribunales.

Una investigación desarrollada por la agencia de noticias Reuters señaló que los policías se ven protegidos en gran medida de ser condenados o de tener que pagar reparaciones monetarias a las víctimas o sus familias gracias a la “inmunidad calificada”, un concepto legal desarrollado por la Corte Suprema de Estados Unidos para los funcionarios públicos cuando actúan en cumplimiento del deber.

Estudios publicados por el Pew Research Center o el Southern Poverty Law Center indicaron que una gran mayoría de estadounidenses cree que las relaciones raciales han empeorado bajo la presidencia de Donald Trump y que es más fácil realizar comentarios racistas en Estados Unidos y que queden en la impunidad.

Según Reuters, los agentes se ven blindados por esta figura incluso cuando los tribunales determinan que violaron los derechos civiles de una víctima. Aunque los casos de alto perfil, que despiertan la atención nacional, suelen ser la excepción.

En estos escenarios -que son atípicos-, suelen presentarse ofertas generosas de conciliación y, a veces, se levantan cargos penales contra los oficiales. La gente pide justicia y que sea un precedente para evitar casos futuros.

En los últimos días de protestas pacíficas totalmente justificadas y aceptadas por las autoridades en protesta a los abusos de la policía, grupos infiltrados de extrema derecha han sembrado terror y acciones de vandalismo, delincuencia y criminalidad afectando a personas inocentes, rebasando al control policial y haciendo que la Guardia Nacional entre en acción. Se han detenido a personas que estaban en las marchas con fusiles de guerra listos para disparar. Estos grupos ya han sido identificados en varios Estados.

Entre los grupos más peligrosos están los “aceleracionistas” que alientan a sus seguidores neonazis a ir a las protestas y llevar a cabo actos de violencia contra los afro americanos a fin de generar caos y violencia, el llamado lo hicieron a sus suscriptores desde su canal Telegram afirmando que “un motín sería perfecto para cometer un asesinato” y a través del foro 4chan han publicado comentarios racistas aplaudiendo la violencia y auguran el inicio de una guerra civil con motivaciones raciales.

A los “aceleracionistas” se suma otro grupo llamado “Boogaloo Bois” que son extremistas armados antigubernamentales y su misión es enfrentarse de forma violenta a la policía; y, aunque muchos de sus miembros se denominan como “libertarios” el movimiento es fuertemente racista, supremacistas, milicias armadas, grupos antigubernamentales y anarcocapitalistas.

Por otro lado, el presidente Donald Trump informó que su Gobierno designará al movimiento Anti-Fascista (Antifa) como una Organización Terrorista, luego de que varios conservadores han señalado –sin pruebas– que esa organización está detrás de las protestas violentas por la muerte de George Floyd. Antifa es la abreviatura de antifascistas y define a personas cuyas creencias políticas se inclinan hacia la izquierda, a menudo la extrema izquierda, pero no se ajustan a la plataforma del Partido Demócrata. El grupo no tiene un líder oficial o sede central, aunque los grupos en ciertos estados celebran reuniones regulares.

En noviembre de este año se realizarán elecciones y se podría reelegir a Trump o elegir a Biden como Presidente de Estados Unidos, y, esta situación agregada a la crisis del manejo por el Covid 19 en EEUU que tiene como resultado más de 105 mil muertos y más de un millón 800 mil contagios ha llevado a una exacerbación de esta violencia, impulsada por personas que quieren explotarla a nivel político. Biden es el favorito entre los votantes registrados a nivel nacional, con un apoyo del 53 % frente al 43 % que tiene el mandatario.

“No puedo respirar”, debería de ser el grito del mundo para despertar del silencio ante el racismo, injusticia, discriminación y abuso; para respirar, luchar y crear un mundo solidario, sin violencia y garantizando los derechos humanos de todos.

Hasta la próxima semana.

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