Mié. Sep 30th, 2020

Opinión: Liderazgo, Crisis y su Efecto por José Williams Zapata

14 de junio de 2020

Nuestra plataforma virtual de noticias e información, entrevistas y transmisiones en vivo Entérate con Lesly www.enterateconlesly.com los invita a leer el artículo Liderazgo, Crisis y su Efecto, muy reflexivo en el contexto actual.

Entérate con Lesly, iniciará próximamente un segmento dedicado al análisis y reflexiones “Un nueva visión de Estado,  Gobierno y Liderazgo” de cara al COVID-19

 

Liderazgo, Crisis y su Efecto

por José Williams Zapata/  Jefe de la Operación de  Rescate Chavín de Huantar y ex Jefe del Comando Conjunto de las FFAA

La definición de liderazgo puede ser hecha de diferente manera, sin embargo, la valiosa esencia de su significado es la misma, por lo que representa para el comportamiento de las personas y el éxito de una organización o del Estado.

Es el conjunto de habilidades que un individuo tiene para influir en la forma de actuar de un grupo determinado.

Liderar es capacidad, conocimiento, habilidad, gerencia y firmeza para continuar o corregir oportunamente.

Mas que líderes con grandes cualidades y que hacen hazañas, se necesitan guías convencidos que vale la pena esforzase por el bien de quienes los eligieron. Liderar es tomar decisiones con honestidad, imparcialidad y valor. Es crear autoestima individual y colectiva en base a éxitos y confianza en sí mismos.

Liderazgo es construcción colectiva, es formar líderes en todos los niveles, orgullosos de pertenecer a una institución que crece.

Necesitamos lideres a escalas más bajas, de excelente preparación, con estrecho contacto con su doctrina o teoría profesional, dedicados a su deber, muy bien adiestrados y con un alto grado de integración institucional, por su puesto con un elevado nivel en práctica de valores y principios, a fin de que puedan resolver sus problemas o las misiones encomendadas.

A su vez, es necesario disponer de líderes intermedios de alta calidad y eficacia, dirigidos por gobernantes con visión y gran capacidad para gerenciar el estado y el gobierno.

El líder es aquella persona que está en la capacidad de ver lo que otros no pueden, ve lo que está “más lejos en el camino”.

Para gobernar el Perú a partir del año 2021 necesitamos líderes en el sentido descrito, pero también necesitaremos estadistas que vea ese “extremo en el camino” y además lo que está a la vuelta de este.

En particular el que gobierne al Perú, con la visión de trasformar todo aquello que evidencia imperfección, mediante un proyecto de estado en el mediano y largo plazo.

Si, debemos transformar desde la cultura organizacional del estado hasta los cambios de concepto que se determinen necesarios. Pero ya, empezar ahora a planear, el dónde, cuando, con que finalidad y como.

Este es ahora un deber de las principales entidades del estado, de los partidos y agrupaciones políticas, de las organizaciones públicas y privadas, de la sociedad civil y de nosotros mismos.

Solo así no desperdiciaremos esta oportunidad que la historia nos proporciona, de ser mejores y corregir lo dañino que tenemos como consecuencia de años de indiferencia, falta de organización, indisciplina e informalidad en casi todo; a fin de semejarlo a las buenas cosas que tenemos y nos hace sentir orgullosos.

Así daremos un justo homenaje a todos los miles de peruanos que han muerto en esta pandemia del COVID19, a los que murieron en la lucha contra el terrorismo, a los perjudicados por la corrupción y a todos nosotros que nos lo merecemos de una vez por todas. No debemos dejar que esta oportunidad se nos vaya de las manos.

Los pueblos aprenden de sus crisis, de la guerra, del error, o de la derrota que es más rica en enseñanzas, no podemos perder más oportunidades, poco conseguimos del éxito de la guerra contra el terrorismo, por el contrario, nos desunimos, tampoco aprendimos de las crisis políticas ni de la corrupción puesta en evidencia tantas veces; tampoco de los éxitos en la medida que corresponde.

No somos más fuertes luego de esas terribles experiencias, más bien nos debilitamos en razón a intereses subalternos personales o de grupo, no concretamos un proyecto de estado con destino de éxito, para el bienestar general en el mediano y largo plazo.

Que sirva de incentivo lo que esta pandemia mostró de nosotros, desde la importancia de lo bueno que tenemos, hasta lo malo que ha sido desnudado y que extrajo, egoísmo, corrupción, aprovechamiento, insensibilidad, desprecio por la vida, atención inoportuna, ineficacia, falta de previsión y de reacción, ignorancia y desinterés. Solo veamos, como está la situación del sistema de salud, el de educación, el 70% de informalidad con sus debilidades y limitaciones que crean graves vulnerabilidades. Además de patéticos hechos como, la sobre valoración de medicinas, venta de oxígeno industrial en lugar del medicinal, falsificación de certificados de infectados, fluidos de desadaptados en lugares públicos, robo de pruebas para detectar infectados con COVID19, robo de canastas para pobres, etc. Además de la falta de entendimiento de lo que es distanciamiento social y toque de queda.

Todo esto en gran medida es educación y conciencia cívica dejada de lado por años y cuya responsabilidad, esta en primer orden en quienes desde hace decenas de años no asumieron el compromiso de gobernar para un futuro de éxito y claro también está en quienes son gobernados.

El liderazgo esa basado en valores, principios y compromisos arraigados en lo mas profundo de la persona, que permitirán que, en el más difícil momento, cuando ya no haya más el consejo del asesor compartimentado ni del personal, tampoco de su estado mayor, y el líder deba solo decidir, allí, su liderazgo estará basado en valores y principios, estos serán sus alas o sus muletas solo estará él, su honestidad, valor y sus convicciones más profundas.

El líder no hace la oportunidad de liderar, es la historia quien le brinda la oportunidad de gobernar o dirigir.

La historia presenta los hechos en un momento y lugar exacto, si encuentra al líder con su proyecto listo la historia lo tomara, hay historia y proyectos sin líder, así como lideres que creen que tienen el derecho, pero la historia no los llama.

El líder hace el camino que la historia y el medio le permite, pero no en las circunstancias que el elige, no elige su época ni el terreno de su práctica, ni las ideas dominantes que lo rodean y limitan, pero no sigue al promedio colectivo sometido a las circunstancias. Escoge la lucha por su plan, pero no puede escoger las circunstancias en que debe hacerlo.

Entonces pues, nuestra historia ya está presentada y los medios expuestos, en espera de proyectos que sean llamados.

Transformar y cambiar conceptos será una necesidad vital, es una muy grande empresa que la nación deberá emprender. Será un reto para líderes de diferentes estamentos y ámbitos del estado y la sociedad.

El próximo año debemos comenzar a cambiar, no podemos postergarlo más, tenemos una deuda con la historia, con la imagen de nuestra patria y con nosotros mismos. Para ello es necesario empezar ahora.

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