Mié. Sep 30th, 2020

Opinión: Sálvese como pueda, por Luis Felipe Polo

22 de junio de 2020

Sálvese como pueda

por Luis Felipe Polo/ Magister en Administración de Empresas, Experto en Derechos Humanos y  Resolución de Conflictos

Email: luisfelipepolo@gmail.com

www.luisfelipepolo.com

Aproximadamente nueve millones de personas contagiadas y más de medio millón de fallecidos está dejando el Covid-19 hasta ahora y es evidente que en la mayoría de países del mundo (ricos y pobres) los estados han sido rebasados por el día a día de la enfermedad y por las demandas de sus sociedades.

En algunos de los países más ricos del mundo, el coronavirus se ha convertido en el virus de los pobres, lo que evidencia las desigualdades existentes.

Los países del Golfo Pérsico: Qatar, Kuwait y Arabia Saudí y también en Singapur, teniendo las rentas per cápita más altas del mundo, tienen miles de casos y se dividen en sectores donde las medidas de mitigación a la pandemia les causa un perjuicio económico y por otro lado a quienes es una cuestión de vida o muerte.

En Singapur país con una tecnología moderna y gran comercio, las clases más favorecidas económicamente apenas han notado el impacto del coronavirus; sin embargo, casi todos sus contagios por la pandemia son a los trabajadores extranjeros más pobres que suman aproximadamente 350.000 solamente en el sector de la construcción y que viven hacinados en poblados de contenedores habilitados como lugares para dormir.

En Qatar con una situación muy parecida a Singapur, son los inmigrantes quienes más han sido infectados y han tenido la necesidad de manifestarse y tomar carreteras para llamar la atención sobre el abandono que sufren. Se sabe que en Qatar es habitual que los contingentes de trabajadores llegan a través de agencias de contratación quienes les retienen en muchos casos el pasaporte de los trabajadores para que no abandonen el país fácilmente. Una de más medidas del gobierno ha sido multar con 56,000 dólares y cárcel por no llevar la mascarilla en lugares públicos.

Estados Unidos tiene la mayor cantidad de contagios y muertos en el mundo a raíz de la pandemia. La mayor cantidad de contagios y fallecidos corresponde a las poblaciones latinas y afroamericana evidenciando las desigualdades económicas y sociales. La población latina es vulnerable por las condiciones de vida aglomerada, falta de seguro de gastos médicos, desconfianza en el sistema de salud y una mayor incidencia de enfermedades preexistentes, como diabetes; además hay millones que viven como ilegales. En el caso de los afroamericanos, es por la discriminación histórica de acceso a buena educación, servicios y mejores trabajos y no pueden darse el lujo de quedarse en casa. A pesar de sus cifras en aumentos de contagios y fallecidos, casi todos sus estados han levantado sus restricciones para tratar de recuperar sus economías. Durante la pandemia casi 50 millones de personas se han quedado sin trabajo, eso equivale a la totalidad de habitantes de toda América Central.

Brasil va camino a convertirse posiblemente en el país que supere a Estados Unidos en contagios y fallecidos. A pesar de sus dramáticas cifras, el Presidente sigue minimizando a la pandemia y usando la enfermedad políticamente y exige a las autoridades locales y estatales regresar a la “normalidad económica”.

En otras áreas geográficas del mundo, países como Japón, Corea y China tienen nuevos rebrotes del coronavirus y en algunas de sus ciudades han tenido que retroceder nuevamente y volver a colocar restricciones a fin de evitar más contagios.

Sin embargo, medio mundo se pregunta si los confinamientos, las medidas obligatorias de prevención y las limitaciones en la libertad de movimiento como efecto de la pandemia han servido para mitigar las consecuencias fatales de contagios y muertes, ya que en muchos de los países que tomaron medidas, las consecuencias han sido fatales, como en Colombia, Ecuador, Guatemala, Chile y especialmente Perú que ha sido sujeto de análisis de lo que estuvo bien y porque las consecuencias están tan mal.

La respuesta posiblemente está en la falta de reacción inmediata para organizarse y ayudar a las familias que se quedaron sin ingresos y no tuvieron posibilidades de ser beneficiarios de alimentos, lo cual les obliga a salir a trabajar exponiéndose a contagios; sin embargo, las precarias condiciones de servicios de salud ha influido directamente en los catastróficos resultados.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia de Nueva York (CUNY) de Estados Unidos, ha estado monitoreando la cantidad de recursos que los gobiernos en 168 países han invertido para enfrentar la pandemia de coronavirus.

Enormes paquetes fiscales de emergencia están inyectando dinero a la economía para mitigar los efectos de una crisis económica global que, según los pronósticos de expertos y organismos internacionales, será la peor desde la Gran Recesión de los años 30.

En estas inéditas circunstancias, el dogma de mantener el equilibrio fiscal y no incurrir en gastos fuera del presupuesto quedó en el pasado, en la medida que los contagios y las muertes se expandieron rápidamente casi a todo los rincones del planeta. Algunos países han “ensayado” la relación economía-población como en Colombia donde el gobierno decidió crear los viernes días para hacer compras sin pagar impuestos, el primer intento fue un fracaso ya que miles de personas salieron a comprar olvidándose del distanciamiento social y en algunos casos sin uso de mascarillas.

La CUNY afirma que hasta ahora, el monto total del gasto fiscal a nivel global se acerca a los US$7,2 billones, equivalente a unos US$1.152 per cápita y para poder hacer una comparación sobre el tamaño de los paquetes de rescate, la investigación de Columbia los presenta en relación al PIB de cada país.

CUNY ubica en primer lugar a Japón con un 21% del PIB, seguido por Luxemburgo (20%), y Bélgica (19%). En el otro extremo, entre los países que -por distintas razones- no han invertido recursos adicionales a los que tenían contemplados en su presupuesto fiscal están Turkmenistán, Yemen, Omán o Argelia. Obviamente, los países más ricos tienen más posibilidades de aumentar su gasto fiscal, pero no es el único factor ya que en los países con menos camas de hospital han tenido que desembolsar más recursos, algo que está directamente relacionado con la calidad y la cobertura del sistema de salud de cada país.

El gasto fiscal frente a la pandemia en relación al PIB es de 3,7% a nivel global, 2,4% en América Latina; y, 6,7% en los países ricos. Estas cifras demuestran que lamentablemente América Latina presenta un gasto menor que el promedio a nivel mundial. A Perú se le coloca como el país con el mayor gasto fiscal de América Latina destinado a la pandemia con un 9%, aunque su nivel de contagios, muertes y atención hospitalaria es crítica. Dato adicional es que Nicaragua es el único país de América Latina que no ha destinado presupuesto adicional para enfrentar el covid-19.

En casi todos los países del mundo las restricciones están siendo flexibilizadas poco a poco y las personas salen a trabajar, consumir, protestar y pasear. Sectores empresariales y de poder económico exigen a sus gobiernos acabar la cuarentena y reactivar las economías.

Millones de profesionales de la salud luchan por salvar vidas a pesar de las condiciones precarias de los sistemas públicos; en algunos casos, en alianza con los sistemas de salud privadas, aunque en Perú y en otros países el Covid-19 es el negocio redondo para clínicas y hospitales privados que han visto de esta pandemia la gallina de los huevos de oro para lucrar y enriquecerse con el dolor humano.

Muchos son los gobiernos que ya no tienen fuerzas, respaldo ni recursos, ninguno ha estado preparado para una pandemia de este tamaño. Aquí no se trata de sálvese quien pueda sino de sálvese como pueda, ya que la pandemia no ha desaparecido, seguirán los contagios y muertos. La única salida es encontrar una vacuna y cuanto antes será mejor para la humanidad.

Hasta la próxima semana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: