Elecciones y atención a Los mecanismos de protección de los derechos fundamentales y sociales

Dada las circunstancias actuales, donde la pandemia no solo nos ha golpeado en lo más profundo de nuestras libertades sino ha puesto de manifiesto profundas grietas de la desigualdad humana visibilizando la incapacidad del Estado en hacer posible aquel objetivo principal por el cual aceptamos el pacto de sumisión y el pacto de societatis de los que se ocuparon Hobbes[1] y Locke[2]  para formar y aceptar un tipo de estado y una forma de gobierno.

Esta pandemia nos ha restregado por el rostro ya adolorido por la realidad, que no todos tenemos acceso al derecho a la educación, al derecho a la vivienda, al derecho al trabajo, al acceso a un establecimiento de salud que procure al ciudadano, mínimamente  bienestar físico

En un Estado Constitucional de Derecho los derechos fundamentales como lo dijo Robert Alexy,  son la columna vertebral del Estado ello se condice con el artículo 1 de la Constitución de 1993  la misma que establece que el respeto de la persona y su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado. Se hace necesario recordar que los derechos fundamentales y sociales  han generado grandes expectativas en su protección, eso  se colige a partir del interés profundo en su estudio  así como en  la implementación de  mecanismos de protección donde el Estado juega un rol preponderante.

El interés sobre la protección de los derechos fundamentales ha ido evolucionando desde un estado legal a un estado constitucional a la par  de los cambios de los paradigmas jurídicos,  en un Estado constitucional se entiende los aportes de Robert Alexy mencionó que los Derechos Fundamentales simbolizan el soporte  del Estado Constitucional

Se reconocen  derechos sociales desde nuestra constitución de  1920 influido por la Constitución mexicana de 1917,  en la Constitución de 1979  con influencia de los tratados internacionales de derechos humanos, especialmente el Pacto Derechos Económicos sociales y culturales

Como mecanismos de protección de derechos fundamentales/humanos  toda la implementación del sistema Universal de los Derechos Humanos instaurada por el consenso de los estados que suscribieron la Con la Carta de la ONU de 1945  inspirados en  “reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas”, (Preámbulo de la Carta de la ONU)

El Perú es parte del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, adoptado en el marco de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1966, y ratificado por Perú. Dicho Pacto establece en su artículo 11 que    el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado, para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua en las condiciones de existencia, ello en concordancia del artículo 55 de la Constitución política del Estado obliga al estado,

El caso es que a pesar que los derechos sociales se encuentran consagrados en diferentes instrumentos jurídicos a nivel nacional como internacional poco se ha hecho al respecto, son abismales las brechas de desigualdad en  el acceso al derecho a la educación, al acceso a la salud especialmente en las áreas periféricas de nuestro país, el  Tribunal Constitucional en sus sentencia N. º 02002-2006-CC/TC donde hace referencia que Los derechos sociales son derechos fundamentales por su relación e identificación con la dignidad de la persona y porque así se encuentran consagrados en nuestra Constitución. (FJ 13-14). Sin embargo no reciben igual tratamiento porque los derechos sociales requieren prestaciones positivas como lo mencionó Ferrajoli, es  decir grandes decisiones en la emisión de políticas públicas lo cual implica gasto presupuestal.

Sería conveniente que para las elecciones que se avecinan demos una mirada a la ausencia de los derechos sociales de los grupos menos favorecidos y evaluemos adecuadamente nuestra intención de voto por aquel candidato presidencial y legislativo que reúna las condiciones y altas expectativas de las mayorías dejando de la lado las propuestas populistas de los que estamos acostumbrados permitiendo que se consoliden los cimientos de la corrupción en desmedro de nuestras aspiraciones como país, postulemos por políticas sostenibles  para cautelar los intereses de nuestras generaciones y no reactivas de soluciones momentáneas que  nos llevan al borde de un precipicio. La decisión es nuestra.

[1] Elementos Philosophiae Sectio Tertia de Cive (1642), de la traducción

[2] Segundo  Tratado sobre el Gobierno civil 2014, Alianza Editorial

 

Sobre Roslem Cáceres López

Abogada, Magister en Gestión de Políticas Públicas, Magister en Derecho Constitucional y Doctora en Derecho.

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