Ciudadanía ¿Qué vamos a elegir en el Perú?

Conocido los resultados de las elecciones generales 2021, tenemos dos candidatos aspirantes a la presidencia del Perú: Pedro Castillo Terrores con una propuesta comunista basada en las ideologías del Marxismo, Leninismo y a Keiko Fujimori con una propuesta Neoliberal, pero sin rostro social. La pregunta es clave ¿Qué vamos a elegir? Y, es clave porque ambos candidatos traen dos propuestas radicalmente distintas.

Para poner en marcha el ideario y programa de gobierno de Perú Libre cuyo documento podemos visualizarlo en el portal de Voto Informado del JNE, se requiere contar con un nuevo marco constitucional, es decir “cambiar la Constitución”.  Para ir a una Asamblea Constituyente, tal como desea Perú Libre, podemos insertar algunos escenarios: primero ¿Quién convoca a una Asamblea Constituyente? El presidente de la República y en el Perú, tenemos dos antecedentes muy cercanos primero con Francisco Morales Bermúdez y convocó a una Asamblea Constituyente 1978, y con Alberto Fujimori en el 1992, convocó al Congreso Constituyente Democrático otorgándole facultad de legislar, fiscalizar y cambiar la Constitución. En ambos casos, la Asamblea Constituyente se convocó en un contexto de alteración al orden constitucional y democrático. Pregunta clave ¿Perú Libre haría lo mismo?

Nuestra vigente Constitución, el presidente de la República no tiene facultad para convocar a una Asamblea Constituyente por lo que, se tendría que reformar el artículo 206 de la CPP para introducir el mecanismo de Asamblea Constituyente o en su defecto, insertar entre las atribuciones del presidente de la República, el poder convocarla en situaciones extraordinarias. En consecuencia, la propuesta de Perú Libre, no es tan fácil de lograrla porque hay procedimientos constitucionales que se deben cumplir, a no ser que pretendan lograrla alterando o quebrantando el sistema democrático.

Y, aquí otra pregunta clave ¿Puede el Ejecutivo plantear una cuestión de confianza ante el Parlamento para introducir la Asamblea Constituyente? En principio no, pero la sentencia del TC que recae en el expediente 0006-2018-P1/TC en su fundamento 75, dice que Este Tribunal Constitucional encuentra que la cuestión de confianza que pueden plantear los ministros ha sido regulada en la Constitución de manera abierta, con la clara finalidad de brindar al Poder Ejecutivo un amplio campo de posibilidades en busca de respaldo político por parte del Congreso, para llevar a cabo las políticas que su gestión requiera.

Pues, Vizcarra utilizó las cuestiones de confianza no solo para temas de gestión sino para reforma constitucionales y el anhelo de la Asamblea Constituyente por parte de Perú Libre creo que no sería la excepción, cosa distinta es que el Parlamento lo apruebe o deniegue. Ahí estaría un peligroso juego político.

Es un escenario posible que podría ser utilizado “al estilo Vizcarra” como un mecanismo para forzar un cierre de congreso y en este contexto, convocar a una Asamblea Constituyente. No es delirio ni imaginación, sino miremos lo que hizo Martín Vizcarra con las cuestiones de confianza, logró finalmente cerrar el Congreso, al margen que estemos o no de acuerdo con el cierre del Congreso, que fue posteriormente constitucionalizado por el TC al resolver una demanda competencial, lo cierto es que a “punta de cuestiones de confianza” finalmente el Parlamento cayó. Se convocó a elecciones congresales, tiempo después, Vizcarra fue vacado e inhabilitado por 10 diez años para ejercer función pública por el congreso que él mismo convocó a elecciones y se instaló durante su gobierno.

Particularmente creo que la actual Constitución merece sin duda reformas profundas, pero para ello, se puede establecer una agenda consensuada desde el Parlamento sobre qué temas son más urgentes para reformar y aplicando el procedimiento de reforma establecido en el artículo 206 de la CPP.  Eso sería lo correcto.

Bajo esta mirada, el País no se detendría seguiría en curso. Ahora sí me voy a una Asamblea Constituyente tal cual lo quiere Perú Libre, lo que haré es crear dos poderes paralelos, éste, ósea la Asamblea y el Congreso electo. ¿Y qué puede suceder? Lo que viene pasando en Venezuela. De cualquier forma, se crea una incertidumbre e inestabilidad mayor y sumado al de la pandemia.

Pero frente a esta propuesta nos tenemos que hacer otra pregunta clave ¿El Perú está en estos momentos en condiciones para cambiar la Constitución? ¿Cuál es la prioridad? ¿A caso no es atender la pandemia con enfoque integral, recuperarnos económicamente y una vez enrumbados fomentar el desarrollo? Sí no se sabe distinguir cuáles son las prioridades entonces no se tiene visión de país.

La ciudadanía tiene que comprender y entender que ir a una Asamblea Constituyente en este contexto de pandemia, donde las prioridades son otras, lo que voy a hacer es detener la recuperación y el desarrollo. Por otro lado, la ciudadanía tiene que saber que un cambio de constitucional no se hace en 24 horas, toma su tiempo.

En relación al actual modelo económico neoliberal implantado, hemos crecido hacia afuera pero adentro nada. Otra pregunta clave ¿Por qué tuvo que venir la pandemia y tener los resultados del 11 de abril, para darnos cuenta de que una parte del Perú está desatendida, olvidada? ¿A caso se trata de otro país u otro Perú? En definitiva, no podemos continuar con el mismo modelo tal cual.

Sí se pretende mantener el mismo sistema económico tendría que ser reformado de tal forma que “ese rostro social” sea visible y con una identificación con las regiones y zonas en donde a esa parte de nuestro Perú no le ha llegado educación, vivienda, alimentación, salud, transporte.  Eso va a depender de una propuesta accesible, de efectiva realización en tiempo real. La pregunta es ¿se hará?

El sistema económico neoliberal sin rostro social nos ha dividido, nos ha fragmentado como país y ha creado resentimientos profundos hacia una clase política y al propio modelo económico que no ha tenido la capacidad de responder estas demandas sociales, por el contrario, han creado desigualdades que se han venido a profundizar con la pandemia. Un modelo económico que no se preocupe por reducir desigualdades y garantizar el desarrollo para todos es que no ha tenido un rostro social y sí a esto lo sumamos personas y/o autoridades electas por el pueblo, ha tenido la oportunidad de administrar recursos del Estado para el desarrollo de sus regiones, distritos, y no lo hicieron porque se dedicaron a corromper, entonces la desigualdad es sobredimensionada.  Y aquí surge otra pregunta clave ¿Qué han hecho los gobiernos regionales, locales que también son electos por el pueblo? ¿Qué han hecho los gobernantes por su país? Son preguntas que buscan respuestas. Sin ir más lejos Vladimir Cerrón fundador de Perú Libre y ex gobernador regional de Junín condenado por negociación incompatible y aprovechamiento del cargo. No se trata de un perseguido político o que haya sido juzgado por la corrupción como se ha pretendido insinuar.

De otro lado, una candidata presidencial neoliberal sobre la cual pesa serias acusaciones por corrupción y cuyo partido político es investigado como organización criminal, una de las responsables de la crisis política de tener un quinquenio con 4 presidentes cuando su bancada fujimorista en el Parlamento representó “Una oposición obstruccionista” y hoy convertida en candidata presidencial. Eso es lo que electorado ha decidido para la segunda vuelta.

El ideario y programa de Perú Libre que hoy representa Pedro Castillo Terrones y Vladimir Cerrón, hablan de un modelo económico distinto y es el de “economía popular con mercado” y estatización, síntomas propios de una política comunista.  Bajo esta naturaleza ideológica y el pretendido sistema político que quieren instaurar queda claro que el modelo neoliberal y la economía social de mercado no serían compatibles bajo ningún punto de vista.

La otra pregunta clave es ¿La democracia es compatible con el ideario de Perú Libre? ¿Nuestras libertades y el derecho de propiedad, son compatibles con el nuevo sistema político que se pretende establecer?

Cuánta razón tiene el economista Jorge Gonzáles Izquierdo, quien al ser entrevistado en el Programa de Nicolás Lùcar, este martes 20 de abril, al decir que las propuestas recogidas en el ideario de Perú Libre, representan o expresan “La Cuba de hace 50 años” no la de ahora. Asimismo, consideró que lo primero que uno debería hacer para evaluar una propuesta es cuál es el impacto que tendría un sistema político en la economía del país. Saquemos nuestras conclusiones en una difícil decisión.

La Ciudadanía bien puede elegir por cualesquiera de los dos candidatos presidenciales como también votar en blanco o viciado, es su decisión, pero lo que no debe quedar en blanco jamás es qué es lo que queremos como país y en esta labor es de todos los peruanos.

 

Sobre Lesly Llatas Ramírez

Abogada, docente y Magister en Derecho Constitucional y Derechos Humanos. Especialista en Derechos Humanos, Internacional, Internacional Humanitario y Constitucional.

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