Lun. Sep 21st, 2020

Opinión: Poniendo el hombro por Luis Felipe Polo

14 de septiembre de 2020 

 

Poniendo el hombro

 

Por: Luis Felipe Polo G. Magister en Administración de Empresas Doctorando en Teología Experto en Derechos Humanos y  Resolución de Conflictos

Email: luisfelipepolo@gmail.com

www.luisfelipepolo.com

Desde la semana pasada formo parte de los miles de voluntarios que está siendo monitoreado tras recibir la vacuna experimental contra el COVID-19 que están desarrollando las compañías Pfizer y BioNTech en Estados Unidos.

El gigante farmacéutico estadounidense Pfizer y la firma alemana BioNTech dicen que planean proporcionar 100 millones de dosis de su vacuna candidata para fin de año, y hasta 1.300 millones de dosis en 2021. Incluso la Comisión Europea a través de un contrato prevé la adquisición inicial de 200 millones de dosis en nombre de todos los Estados miembros, además de una opción de otros 100 millones de dosis que se suministrarían una vez que la vacuna haya demostrado que es segura y eficaz contra el coronavirus.

BioNTech es una empresa alemana que colabora con la estadounidense Pfizer en el desarrollo de una vacuna experimental basada en el ARN mensajero y también ha firmado contrato con Japón para que les suministre 120 millones de vacunas a partir de la primera mitad del 2021 una vez que sea aprobada por las instituciones reguladores mundiales.

Antes de ser inoculado con la vacuna de Pfizer y BioNTech en una primera dosis, se me realizó una serie de exámenes: prueba serológica para detectar si había contraído el virus, análisis de sangre y una evaluación médica general. Luego firmé un documento extenso donde se me informaba los pasos a seguir, la cantidad de visitas medicas a las que debo asistir en los próximos 24 meses, bajar la aplicación en mi teléfono para el monitoreo diario que tengo que enviar tenga o no síntomas o incluso algunas reacciones como dolor de cabeza, mareos, etc.; y, finalmente recibir una nueva cita para el 1ro de octubre donde recibiré la segunda dosis de la vacuna.

Al igual que otras compañías que están desarrollando la vacuna este estudio es doble ciego; es decir que, los voluntarios, médicos y enfermeros no sabremos si recibí vacuna o placebo ya que esto lo decide en forma aleatoria el sistema de cómputo.

Al terminar mi cita de casi 6 horas, recibí copia de los documentos que firmé, tarjeta medica de emergencia de atención de 24 horas con los teléfonos a donde llamaría en caso de emergencia, un termómetro y un kit para hacerme la prueba de hisopado o molecular en caso sentir síntomas de haber adquirido el COVID-19 y llamarlos inmediatamente para que lleguen a mi domicilio para llevárselo y analizarlo.

El estar participando en esta investigación no me inhibe como al resto de los participantes continuar respetando las reglas de distanciamiento social, uso de mascarilla y otras medidas para prevenir adquirir el virus.

Pfizer y BioNTech esta realizando pruebas en muchos lugares en el mundo y Estados Unidos. El estado de California lugar donde vivo es el que registra la mayor cantidad de contagiados en todo este país con casi 800 mil y 15,000 fallecidos; lamentablemente, la población más vulnerable es la latina con más tasas de contagio y muertes desproporcionadamente altas comparadas con otras poblaciones.

Pfizer y BioNTech han comunicado que prevén obtener la autorización o aprobación regulatoria de su vacuna contra la COVID-19 en octubre, han mostrado nuevos datos prometedores sobre su vacuna, los efectos secundarios son tolerables como por ejemplo menos del 20 por ciento de los pacientes a los que se les administró tuvieron fiebre leve o moderada y si los plazos previstos se cumplen, ésta sería la vacuna más rápida del mundo. Mientras esperamos las vacunas, las cifras oficiales de infectados ya son casi 29 millones y fallecidos cerca de 1 millón.

Estoy feliz de haber sido seleccionado para ser parte de estas pruebas, lo hago en nombre de mis hijas, de mis sobrinos, de los hijos de mis amigos, de los hijos de éstos, de los jóvenes del mundo; y, de todas aquellas personas que han perdido a algún familiar o amigo con la esperanza que pronto se encuentre una vacuna, salve vidas y ayude a los estados y sus líderes a cambiar su visión y ojalá a reconstruir un mundo diferente y más solidario.

Hasta la próxima semana.

 

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