El Ministerio de Salud (Minsa) remarcó que actualmente no existe un tratamiento específico para la COVID-19 y que la decisión de retirar la hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina de la atención a pacientes hospitalizados se adoptó después de tener el sustento técnico suficiente sobre la efectividad de los mencionados medicamentos.

La titular de Salud, Pilar Mazzetti Soler, enfatizó que la información que existe sobre el coronavirus es muy cambiante y compleja, y que la norma técnica se sustenta en los últimos estudios evaluados, entre ellos, los del Centro de Innovación en Meta-Investigación de la Universidad de Stanford y del estudio Recovery de la Universidad de Oxford. El primero incluyó análisis de pacientes hasta el 14 de setiembre y el segundo fue publicado el pasado 8 de octubre.

Mazzetti señaló que la norma emitida el pasado 13 de octubre es producto del consenso de los integrantes del Grupo de Trabajo COVID-19 y estará vigente en tanto surjan otras informaciones sobre el manejo de la enfermedad. “Todo va cambiando, y el marco normativo irá cambiando también. Esta norma es solo para pacientes hospitalizados”, refirió.

Aclaró que los fármacos retirados no serán reemplazados por ningún otro y que la principal indicación para pacientes COVID-19 hospitalizados es el oxígeno medicinal y, de acuerdo a la evolución médica, corticoides, antibióticos y anticoagulantes. Añadió que la hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina ya no se usarán en casos COVID-19, se destinarán a la atención de pacientes con otras enfermedades en las que han demostrado resultados efectivos desde hace décadas.

Con respecto a la atención de pacientes ambulatorios, el tratamiento farmacológico para pacientes ambulatorios con la COVID-19 solo contemplará el uso opcional de la ivermectina, y únicamente para personas con factores de riesgo (comorbilidades) que se encuentren en los primeros días de la enfermedad y por prescripción médica.

“La COVID-19 no tiene un tratamiento específico. Dentro de lo que se ha visto que podría tener beneficios, está la ivermectina, pero en pacientes leves que tienen alguna comorbilidad. Y es decisión del médico tratante. Es el médico el que evalúa las condiciones del paciente y la utilidad del tratamiento. No fomentamos la automedicación bajo ninguna forma”, enfatizó Luis Suárez Ognio, viceministro de Salud Pública.

El funcionario explicó que la decisión sobre la aplicación de uno u otro medicamento se toma sobre la base de evidencias científicas, como los que resultan de los estudios de síntesis o metaanálisis que evalúan un conjunto de investigaciones similares y que permiten obtener mejores conclusiones.

Sobre el estudio del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación (IETSI), que analiza el uso combinado de hidroxicloroquina más azitromicina en pacientes hospitalizados, comentó que se trata de un estudio observacional, que tiene que continuar con el proceso de revisión de pares para ser publicado en una revista científica.

Pruebas COVID-19 y playas

La ministra Mazzetti manifestó que las pruebas moleculares y serológicas seguirán aplicándose según la utilidad de cada cual, es decir, moleculares en los primeros 7 días del inicio de los síntomas para detectar el virus y serológicas en la segunda semana de la enfermedad para detectar los anticuerpos. Cabe señalar que las pruebas serológicas se están utilizando principalmente en los estudios de seroprevalencia en todo el país.

Sobre las medidas de prevención en las playas, Mazzetti informó que el Consejo de Ministros, en coordinación con los alcaldes involucrados y el Minsa, evaluará el tema en la sesión del próximo Consejo de Ministros y que las decisiones se tomarán en función de la situación epidemiológica del país.

“Todos tenemos que reflexionar acerca de nuestro comportamiento social y la importancia de que cada uno de nosotros analice los riesgos y se comporte correctamente porque se quiere a sí mismo y porque quiere a los demás. Nuestro ministerio está reuniendo la información y diferentes alternativas y tomará la decisión más racional posible. De nada sirve un lindo fin de semana haciendo lo que quiero en la playa y, luego, tres semanas en una Unidad de Cuidados Intensivos”, remarcó, tras advertir el riesgo de las aglomeraciones.