ACNUDH: Defender la función rectora de los derechos humanos en el Pacto Mundial para la Migración

Evento paralelo del ACNUDH al Foro de Examen de la Migración Internacional:

Excelencias,
Colegas:

Agradezco a los copatrocinadores – Bangladesh, Colombia, Luxemburgo, México y Marruecos – el apoyo que han brindado a este importante debate.

Me complace darles la bienvenida a esta actividad.

Hace cuatro años, cuando los Estados Miembros aprobaron el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, reconocieron la importancia de la cooperación internacional para lograr una gobernanza de las migraciones más humanitaria y basada en los derechos. Los gobiernos firmantes ratificaron su compromiso de respetar, proteger y hacer realidad los derechos humanos de todos los migrantes, cualquiera que sea su condición jurídica, en todas las etapas del ciclo migratorio, y de erradicar toda forma de discriminación contra los migrantes y sus familias, comprendido el racismo, la xenophobia y la intolerancia.

Este es el principio rector de derechos humanos, que es fundamental para la aplicación eficaz del Pacto Mundial. El enfoque de la gobernanza de la migración basado en los derechos humanos reconoce que cuando empoderamos a los migrantes como seres humanos y titulares de derechos, cuando estas personas pueden participar de manera significativa en la concepción y aplicación de las leyes, políticas y prácticas que les afectan, y cuando nuestras respuestas a la migración se centran en los seres humanos, asumen la perspectiva de género y tienen en cuenta el interés superior de la infancia, todos obtenemos mejores resultados.

Al reunirnos hoy en este Primer Foro de Examen de la Migración Internacional, la necesidad de otorgar prioridad al principio rector de los derechos resulta más evidente que nunca. Nos hemos enfrentado a retos y oportunidades considerables en el esfuerzo por alcanzar las metas y hacer realidad las aspiraciones consgradas en el Pacto Mundial. Por ejemplo, la pandemia de COVID puso de relieve las repercusiones desproporcionadas que afectan a los migrantes cuando se ven marginados y discriminados en el marco de las políticas nacionales o cuando son objeto de enfoques nocivos en los medios de comunicación o en los debates públicos y políticos.

Tanto si se encuentran en tránsito, en las fronteras o en su lugar de destino, numerosos migrantes se ven obligados a vivir en la clandestinidad y sufren vulneraciones y abusos reiterados de sus derechos y su dignidad.

Muchos migrantes y sus familias han trabajado incansablemente para velar por que los servicios esenciales se mantuvieran accesibles a todos durante la pandemia y, sin embargo, lo han hecho corriendo el riesgo de infectarse y careciendo de acceso a la protección social, debido a su condición jurídica.

En particular, los migrantes que están en situación irregular siguen sin tener acceso a la atención sanitaria, la vivienda o el trabajo decente en numerosos países, debido al temor de ser arrestados, detenidos, deportados o padecer otros castigos que podrían imponerles a causa de su condición migratoria.

Y en muchos países los migrantes que realizan trabajos domésticos siguen siendo objeto de abuso y discriminación, así como de actos de violencia sexual y de género, a menudo sin poder recurrir a la justicia.

Excelencias,
Colegas:

En su calidad de organismo principal de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos de los migrantes, mi Oficina se ha comprometido a abordar estos desafíos mediante la promoción de los principios rectores de derechos humanos del Pacto Mundial para la Migración.

Quisiera centrarme ahora en cuatro de esos compromisos, cuya función es hacer realidad las ambiciones del Pacto Mundial:

Primero, hemos prometido apoyar la protección de los migrantes en situaciones de vulnerabilidad, incluso mediante la aplicación de las prácticas idóneas de índole internacional que figuran en los Principios y directrices de las Naciones Unidas sobre la protección de los derechos humanos de los migrantes en situaciones de vulnerabilidad. A este fin, nos hemos comprometido a apoyar la ampliación de vías seguras y dignas para la migración regular, en especial para quienes corren más riesgo de quedar rezagados.

El ACNUDH ha venido coordinando los trabajos que se llevan a cabo en el Sistema de las Naciones Unidas con miras a elaborar directrices sobre Vías regulares para la admisión y la estancia de migrantes en situación de vulnerabilidad y me complace presentarles hoy una nueva publicación de mi Oficina, que establece un inventario de leyes y políticas pertinentes relativas a las vías dignas y seguras para la admisión y la estancia de migrantes en situaciones de vulnerabilidad en 17 países de la región de Asia y el Pacífico. En este trabajo se hace hincapié en que los Estados disponen de varias opciones para proteger los derechos humanos de los migrantes mediante la ampliación y diversificación de las vías migratorias y que numerosos Estados ya están adoptando medidas específicas para poner en servicio esas vías.

En segundo lugar, prometimos apoyar la gobernanza de fronteras basada en los derechos humanos, colaborando con todos los Estados y otras partes interesadas en la aplicación de los Principios y directrices recomendados sobre los derechos humanos en las fronteras internacionales y velando por que cualquier retorno de migrantes se realice de manera digna y segura, y que su reintegración al país de origen sea sostenible.

A este fin, hemos coordinado los trabajos en el Sistema de las Naciones Unidas con miras a elaborar una Posición común de las Naciones Unidas sobre el retorno en condiciones de seguridad y dignidad y la reintegración sostenible y nos complace anunciarles que la Red ha preparado también un Inventario de deficiencias y prácticas promisorias, así como una lista de verificación con el fin de apoyar a los Estados y las partes interesadas en sus esfuerzos para garantizar que el retorno y la reintegración se efectúan con arreglo a las normas del derecho internacional.

En tercer lugar, prometimos apoyar la elaboración de planes ambiciosos basados en los derechos humanos para la aplicación nacional del Pacto Mundial sobre la Migración, proporcionando apoyo técnico y aumento de capacidades a los gobiernos y las partes interesadas.

Con ánimo de lograr un enfoque integral del sistema, mi Oficina seguirá fortaleciendo la coordinación y cooperación a fin de promover la integración de los derechos humanos a lo largo y ancho del sistema de las Naciones Unidas. Asimismo seguiremos trabajando para apoyar la elaboración de planes nacionales de aplicación del Pacto Mundial sobre la Migración mediante la publicación que coeditamos con la Red de Naciones Unidas sobre la Migración, titulada “Aplicar el Pacto Mundial sobre la Migración: Guía para gobiernos y partes interesadas”.

Por último, prometimos contribuir a forjar sociedades más acogedoras e inclusivas, mediante esfuerzos orientados a eliminar toda forma de discriminación, incluidos el racismo la discriminación racial, la xenophobia y las formas conexas de intolerancia contra los migrantes. Estamos convencidos de la importancia de cambiar el relato del miedo, el odio y la división en beneficio de quienes defienden la dignidad de todos seres humanos. A este fin, seguiremos promoviendo las narraciones orientadas al cambio a través de la campaña de mi Oficina #StandUp4Migrants y la carpeta de herramientas.

Invito a todos los gobiernos y partes interesadas a que se sumen a nosotros en estos esfuerzos, incluso mediante la formulación de promesas conjuntas o complementarias, o aportando contribuciones económicas, técnicas o de apoyo material.

Excelencias,
Colegas:

A cada uno de nosotros le corresponde una parte alícuota de responsabilidad en la tarea de garantizar que todas las personas puedan disfrutar de todos los derechos humanos.

Espero recibir vuestras sugerencias sobre cómo aprovechar las experiencias de los cuatro años precedentes para lograr que el Pacto Mundial y sus principios rectores de derechos humanos lleguen a ser realidad.

Ahora tenemos la oportunidad de cumplir la promesa formulada en la Agenda 2030 de que nadie quede rezagado y de reducir las vulnerabilidades de la migración contemporánea.

Tenemos la oportunidad de renovar nuestro compromiso común de velar por que los derechos humanos se sitúen en el eje de la gobernanza migratoria y de lograr la protección de los derechos humanos de todos los migrantes, cualquiera que sea su condición jurídica.

Les deseo un debate fructífero y espero que sus ideas se traduzcan en medidas orientadas a la acción.

Fuente/ ONU

 

Sobre Redacción ECL

Portal de Información, entrevistas y transmisiones en vivo

Comments

A %d blogueros les gusta esto: